BALTIMORE ARDE: LA REVOLUCIÓN ES UN ASUNTO COMPLICADO (Parte 2)

Artículo original: “Baltimore Burns – Revolution is a Messy Business Part 2” por Joshua Scott Hotchkin en www.copblock.org

La primera parte de este artículo generó la respuesta polarizada que intenté evitar con las ideas presentadas. En vez de investigar los argumentos racionales u oposiciones contra las dicotomías existentes, muchos se alinearon rápidamente a un lado u otro de la Verdad Absoluta.

No hay tal Verdad Absoluta. No hay una primera causa conocida de todas las verdades, por ello, no existe base para ninguna única verdad objetiva. Caminamos atreves de este carnaval existencial solo con nuestra inteligencia y sentidos para guiarnos, completamente perdidos y creando camino al caminar. Por un lado, nuestras vidas individuales son más que nada microcosmos insignificantes de un algo mas grande. Por otro lado, tenemos que vivir nuestras vidas como si fueran estas lo más significativo que conocemos, porque lo son. Si intentan ordenar todas las ideas, declaraciones o acciones en un modelo de dos dimensiones, se perderán la complejidad, y por ello, belleza de nuestra existencia misma. Cuando igualmente intentan reducir la complejidad de las sociedades humanas e interacciones en algún tipo de restrictiva simplificación binaria de algunas verdades, fallarán en entender el mundo  y los eventos que le dan forma de alguna manera constructiva.

Mi mayor esperanza es una sociedad pacífica. Aborrezco la violencia y no la encuentro estéticamente placentera. No quiero tener nada que ver con ella si no es necesario. Mi trabajo como escritor aquí y en general es despertar a la humanidad de sus agresivos y autoritarios paradigmas. Sin embargo también entiendo que mis preferencias o construcciones racionales no son siempre aplicables en nuestra sociedad y que no puedo siempre gustar de los motivos, intenciones, o perspectivas de otros.

La Realidad contiene innumerables factores que nos dan forma a todos en una increíble variedad de maneras. No es razonable esperar que las reacciones, respuestas, métodos u objetivos de otras personas sean iguales a las nuestras.

No condenar actos específicos de violencia y destrucción no es lo mismo que justificar todos los actos de violencia y destrucción. Tampoco lo es denunciar la ineficiencia de las protestas pacíficas en muchas ocasiones, y la condena de esa actividad en general. Sobre simplificar la complejidad de las interacciones sociales reduciendo problemas multifacéticos a exageradas falsas dicotomías solo sirve para mantener el tipo de pensamiento dual que siempre nos divide y distrae.

Si te puedes dar el lujo de protestar pacíficamente, y tienes la habilidad para congregar una audiencia empática que te ayude a elaborar cambios necesarios, entonces todo el poder para ti. Utiliza esa herramienta para tu beneficio y ayuda a otros a usarla cuando pueda ser usada para su beneficio. Solo recuerda, no todos pueden darse ese lujo. Hay personas que están siendo asesinadas, solo porque encajan en un perfil específico. No es sin razón que aquellos que encajen en ese perfil actúen con miedo y furia, y respondan con aparente angustia sin dirección. Incluso ni yo ni ustedes podemos entender su angustia. No podemos entender por completo como las fuerzas económicas y sociales locales dan forma a las condiciones contra las que se rebelan. El error más común es asumir que la reacción fue solo por la muerte de Freddy Grey, y no una respuesta a las fuerzas de más arriba que formaron las condiciones que hicieron su abuso y asesinato, posibles, y probables.

La revolución es un asunto complicado. Mientras las flamas de la rebelión en Baltimore se apagan en un último chispazo, después de que los asesinos de Freddy Grey están a punto de ser llevados a la justicia, la memoria de este incidente vivirá. Aquellas llamas iluminan todo lo que quisiéramos ignorar acerca de nuestra forma de vida. Hicieron visible el desprecio que tiene nuestro sistema por lo invisible. Y donde esa apatía sembró su sombra, nosotros vimos una oscuridad que no podremos ignorar más. Si son capaces de solucionar el problema de la violencia policial pacíficamente, entonces háganlo. En la ausencia de cualquier solución pacífica, más desesperación, y su desorden resultantes son inevitables. Doy la bienvenida a todas las soluciones pacíficas, reconociendo la legitimidad de otros métodos en casos extremos, y la muerte de Freddy Gray y muchos otros asesinados por la policía, son efectivamente, casos extremos.

(Traducción: Niño Bomba)

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foto: @byDVNLLN

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foto: @byDVNLLN

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foto: @byDVNLLN

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